El arte y las nuevas tecnologías

Cada vez surgen más y nuevos artistas que utilizan la Inteligencia Artificial, la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada para realizar sus obras, pero las posturas entre ellas están divididas.






Yunuen Esparza es una artista mexicana que intervino en un Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Fue en el Wasserschloss, un monumento icónico situado en Hamburgo, donde Esparza puso sirenas, barcos y hasta delfines flotantes. ¡Pero que no cunda el pánico! En realidad, todo esto lo hizo sin siquiera tocarlo físicamente; su intervención fue hecha con Realidad Virtual.


La artista participó en la iniciativa Portal hacia el futuro, anunciada por Honor en el IFA 2022, la cual está diseñada para enriquecer la historia cultural a través del poder de la tecnología. En su obra, ella cuenta la historia naval mercantil de Hamburgo y narra la evolución desde el barco de madera hasta los buques actuales.


Esparza no es la única que está cautivando al público con su novedoso arte. Cada vez más artistas, diseñadores, arquitectos o cualquiera que quiera llevar su arte a otra dimensión -literalmente- están implementando tecnologías como Inteligencia Artificial (IA), Realidad Virtual (RV) y Realidad Aumentada (RA).


Y es que, cada vez será más común ver imágenes creadas por programas como Midjourney, Dall-E o Stable Difussion; se comienza a cuestionar si podría una IA crear una película desde cero ; si escucharemos más música hecha por no-músicos, con programas; o si parte de lo que publicará un medio de comunicación no será sustituído por textos generados automáticamente.


Lo cierto es que estas herramientas no se irán pronto y permiten numerosas posibilidades que, de lo contrario, no serían posibles sin la tecnología.


El eterno debate entre arte y tecnología


Hace unas semanas, Jason Allen, un diseñador de videojuegos originario de Colorado, ganó un concurso de arte estatal por su pieza “Théâtre D’opéra Spatial”. Sin embargo, esto no agradó a la comunidad artística por un detalle: la pieza fue generada por Inteligencia Artificial (IA) en Midjourney, un sofisticado programa que traduce texto a imágenes.


Esto generó polémica entre la comunidad artística. RJ Palmer, un artista conceptual,

tuiteó: “ Lo que hace que esta IA sea diferente es que está explícitamente entrenada en artistas que trabajan actualmente. Puede ver a continuación que la imagen generada por IA (izquierda) incluso intentó recrear el logotipo del artista que robó. Esta cosa quiere nuestros trabajos, es activamente anti-artista.”


“Sabía que esto sería controversial” , compartió Allen. Pero su defensa fue que la petición que le hizo a la máquina tuvo que ser muy refinada. De acuerdo con él, creó cientos de imágenes y, después de semanas de afinar y curar sus textos, eligió sus top tres y los imprimió.


Lo cierto es que, aunque estas herramientas sí permiten que no dibujantes dibujen, lo que sigue siendo necesario es tener algo que contar - y tampoco es tan sencillo como parece-.


Yunuen compartió: “A mi me gusta considerarme más una cuentacuentos, donde empiezo a contar una historia en el lienzo físico y la termino trasladando al arte digital (...) Para realizar toda la parte digital, elaboro un storyboard, un storyline, veo qué imagenes voy a usar, qué audios y qué música voy a utilizar y sobre todo el timing”.


Por otro lado, Yunuen comparte que para hacer su arte sigue siendo necesaria una cosa que no es posible realizar con la herramienta digital: escoger un tema. “Suelen ser muy variados pero, sobre todo, son sobre mis experiencias personales como mujer, madre y ciudadana de la Ciudad de México”.


Hace unas décadas, surgió un debate similar con la fotografía. Pierre Bordieu, en su texto La fotografía: un arte intermedio, escribió: “(la fotografía) aparece como un medio privilegiado de aprehender en su expresión más auténtica, las estéticas (y las éticas) propias de los diferentes grupos o clases y, particularmente, la “estética” popular que puede, excepcionalmente, ponerse de manifiesto en ella”.


Lo que es cierto es que el arte que se hace con la RV, RA e IA solamente puede hacerse si se tienen los medios necesarios para hacerlo. Por ejemplo, un dispositivo con las capacidades técnicas para soportar las aplicaciones y gráficos, hasta una tecnología 5G.


“Renovarse o morir”, concluye Esparza. “Siempre va a haber espacio para el arte tradicional. Pero si uno quiere permanecer presente, hay que educarse y evolucionar conforme va evolucionando la misma cultura. Y aunque nos de miedo aprender lo nuevo que hay, creo que vale la pena hacer un esfuerzo (...) es estar educado en cuanto a las nuevas tecnologías”.






Fuente de la Noticia: expansion.mx

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