Pasos para crear cursos corporativos y potenciar el talento interno


Lo único que garantiza el éxito de las empresas es la manera de tratar a sus empleados
José María Gasalla, escritor, profesor y creador del Modelo "Gestión por Confianza" para las empresas

Hablar de éxito debería estar siempre ligado a la satisfacción de las personas, a hacer la vida mejor y del mundo un lugar más próspero. Es por ese motivo que cuando se habla de éxito en una empresa el primer factor a tomar en cuenta deben ser sus empleados.

Una marca, negocio o emprendimiento exitoso es aquel que dedica esfuerzos a lograr que sus trabajadores crezcan como personas y profesionales. Solo así es posible alcanzar la excelencia de la organización y su permanencia en el tiempo. Porque cuando se cuenta con personal satisfecho y altamente capacitado, se logra ofrecer un servicio único y especial, que atrae y fideliza a clientes. Lo que, a su vez, se traduce en mayores ventas y en crecimiento comercial.


Pensando en mantener la satisfacción de los empleados uno de los elementos que pueden desarrollarse dentro de cualquier empresa es ofrecer capacitaciones o entrenamientos de actualización profesional, que permitan enriquecer los conocimientos de las personas de acuerdo con sus áreas de desempeño y ajustados a los objetivos y metas corporativas de la marca.


En este sentido, existen muchas y buenas opciones de cursos en plataformas como Coursera, Domestika, edX y Linkedin Learning, entre otras. Incluso, aprovechando YouTube pueden realizarse tutoriales o reflexiones en torno a temas de interés para las empresas: canales como los TED, en diferentes idiomas, presentan temáticas de diversos intereses para cualquier dueño de empresa o emprendedor.


En caso de inscribir a los miembros de una empresa en uno de estos cursos se recomienda hacer seguimientos de manera periódica, como controles a mitad de período y recompensas cuando cumplan con sus tareas o lo hagan de manera destacada.


Pero también existe la posibilidad de crear un curso propio dictado por la empresa, lo que contribuirá a establecer mejores vínculos con los empleados, adecuar los contenidos dictados a las necesidades y objetivos comerciales del negocio, y a obtener nuevas ideas de creación o ajuste de procesos internos.


Algunas recomendaciones para crear un curso digital corporativo son:


-Razón de ser. Definir con claridad quién necesita formación, sobre cuál tema y por qué. Así que lo primero que hay que hacer es definir el público objetivo y los resultados que se esperan.


-Determinar el nivel. Hacer un diagnóstico sobre el nivel de conocimientos que tienen los empleados sobre el tema a tratar en la capacitación para poder diseñar los cursos según sus requerimientos e inquietudes, sin perder de vista las metas generales que tenga la empresa para crecer.


-Plantear un objetivo. Esto tiene que ver con alinear el curso con los objetivos de la empresa. Para ello, cabe hacerse algunas preguntas sencillas, como, por ejemplo: ¿Qué podrán hacer mis empleados una vez que hayan culminado el curso? ¿El curso les sirvió para que ahora puedan llevar a cabo tareas de las que antes no eran capaces? ¿Cómo utilizarán estos nuevos conocimientos en su desempeño diario?


-Diseñar un esquema. Al tener los objetivos el siguiente paso es plantearse un esquema específico. Se recomienda organizar el curso por módulos y que cada uno tenga un fin determinado. Por ejemplo: un curso sobre marketing digital podría estructurarse en 4 módulos: (1) Qué es el marketing digital y su utilidad en el mundo de hoy. (2) En el segundo hablar sobre qué contenido es útil para mi empresa y cuál es su audiencia ideal. (3) Desarrollo de una estrategia de contenido; y (4) saber trabajar para conseguir un mejor rendimiento SEO. Esto es solo un ejemplo, pero sirve para mostrar la importancia de tener un esquema con objetivos puntuales bien definidos.


-Crear el contenido. Para desarrollar el curso puede contratarse a un consultor externo o aprovechar a alguien de la empresa, líder de un área, para crear el contenido. Lo importante es que se traten de conocimientos interactivos y versátiles, que varíen los métodos empleados en la enseñanza. Se pueden utilizar materiales audiovisuales, pero también conferencias en línea, libros electrónicos y agregar cuestionarios en línea al final de cada módulo.


-Soporte técnico. Alguna persona del departamento de sistemas deberá estar siempre disponible para afrontar problemas que pudieran surgir en la reproducción de este curso. Que el empleado sepa que en todo momento hay alguien a quien él podrá recurrir en caso de que surja algún inconveniente técnico.


-Realizar evaluaciones. Finalmente, es fundamental siempre obtener las impresiones de los empleados a medida que avanzan en el curso. Programar incluso reuniones (virtuales o presenciales) en las que se pueda obtener este feedback.


Porque como señala el escritor Daniel Pink, autor de seis libros sobre negocios y comportamiento humano (incluido el bestseller del New York Times “A Whole New Mind” - Una mente completamente nueva) la base de la motivación entre los trabajadores se resume en 3 elementos:

  • La autonomía, que se alcanza al tener independencia para tomar decisiones y determinar el rumbo de las tareas.

  • La competencia, que se traduce en mejorar cada día, para lo cual es necesario afrontar desafíos para seguir creciendo.

  • El propósito, que representa el impulso, el saber por qué se hace algo y cuál es la misión y fin último de ello.

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